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Un tiburón podrido siempre produce indigestión

 

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EL AUTOR es sociólogo y comunicador. Reside en Santo Domingo.
Me sorprende y aterra percatarme de que, ante la gestión reeleccionista  de Danilo Medina el país quede centrado en los aspectos morales y legales no así en las consecuencias nacionales que necesaria e inevitablemente derivan de dicha gestión en el caso de que la misma fuera exitosa.

Todo el mundo sabe que para reformar la constitución para que le permita repostularse Danilo Medina tiene que, con dinero nuestro, comprar los votos  lo cual, claramente es ilegal.
Todo el mundo sabe que para asegurar la nominación dentro del propio PLD Madine tiene que, de nuevo con dinero nuestro, comprar toda la oposición que al interior de ese partido exista a semejante propósito.
Todo el mundo sabe también que Danilo Medina está dispuesto a comprar a todos los dirigentes o activistas de la llamada oposición que dentro de sus partidos respectivos estén dispuestos a secundarlo en su propósito y todo el mundo sabe perfectamente bien que esa gestión es pura corrupción.
Todo el mundo sabe que Danilo Medina ha demostrado una y otra vez que carece de escrúpulos y que está dispuesto a comprar todos aquellos legisladores, periodistas, profesionales, intelectuales, activistas, políticos y pelagatos que estén dispuestos a venderse. Y todo el mundo sabe que esas gestiones además de sucias e inmorales son también ilegales.
Lo que no parece quedarle claro a los dominicanos es que, si Danilo Medina logra comprar los votos en el congreso venciendo el rechazo empresarial, ignorando los escrúpulos religiosos, negociando la oposición americana entonces, las elecciones del 2020 pierden su razón de ser para todos y cada uno de los partidos que compitan contra Danilo Medina porque, señores:
Si Danilo Consigue repostularse tiene que ganar las elecciones. A quien se le ocurre que después de haber incurrido en todas las ilegalidades adicionales requeridas para conseguir la reforma, después de hacer todas las trampas habidas y por haber vaya a perder en el conteo de los votos.
O sea, si hay candidatura de Medina tiene que haber fraude y a gran escala porque ese señor no va a perder en las urnas lo que ya ha ganado. Hay que ser tarado mental o cómplice para creer que se puede ir a unas elecciones donde Danilo Medina acuda tras haber comprado el congreso.
El fraude es obligatorio. Acudir a elecciones es ir al matadero. No hay campaña que valga, ni observadores, ni Junta Central Electoral. Si Danilo logra comprar el congreso no puede perder las elecciones y no las va a perder y los partidos que acudan a semejante proceso pierden de antemano el derecho a quejarse.
Que lo vayan sabiendo. Una cosa va con la otra.

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